lunes, 12 de enero de 2009

El extraño caso de Tarja Turunen y Anette Olzon...


Valga el intento de parodia del título de Stevenson para comentar un suceso que, aunque ya es noticia vieja, viejísima, sigue motivando intrigas y pidiendo explicaciones dentro de esta revuelta cabeza mía.

Primero que nada ¿Qué es Nightwish? Bueno, Nightwish es una banda finlandesa de metal... sinfónico... gótico... orquestal... ¿¿?? bueno, la cosa es que tocan un particular estilo de metal que incorpora arreglos orquestales y corales, lo que le da un aire majestuoso y hasta pomposo a ratos.

El primer disco de la banda vio la luz en 1996 y se llamó "Angels Fall First". Un buen disco que presentaba un sonido todavía crudo y sin pulir, pero que vaticinaba grandes cosas en el futuro. La voz de Tarja Turunen, soprano encargada de las voces principales, se convirtió desde el principio en el atractivo principal, por su fuerza y naturaleza operística. Se notaba que le muchacha sabía lo que hacía. Igualmente, el ensamble instrumental presentaba una propuesta interesante e innovadora en aquel tiempo, pues no era tan común, salvo por excepciones como Theatre of Tragedy, escuchar bandas con este tipo de instrumentación. Los teclados, emuladores legítimos del sonido orquestal, llenaban de forma sorpredente, llevando la batuta de las composiciones. Aún así, la guitarra, elemento primordial del metal, no quedaba resagada, y aportaba gran peso en los riffs y los solos, tal vez no impresionantes, pero muy aceptables y disfrutables. En la percusión, se notaba un gran amarre y un adecuado balance entre peso, velocidad y agilidad.

Digo que el disco sonaba crudo, porque si bien resulta muy agradable al oído y se disfrutan muchísimo canciones como "Beauty and the Beast" y "The Carpenter", es notorio como falta aún experiencia en la mezcla y masterización, pues por momentos se escucha una atmósfera vacía, o más bien, hueca. Así mismo, la utilización de la voz del tecladista Tuomas Holopainen nunca me pareció acertada, pues su voz simple y sin fuerza es arrasada por la de Tarja. De una u otra manera, era su primer disco, tal vez no alcanzaron los fondos para contratar un vocalista masculino... qué sé yo.

El segundo disco de Nigthwish, "Oceanborn", aparece en 1998 y, a mi juicio, marca el verdadero despertar de la banda y la creación del sonido que la caracterizaría en adelante. Desde los primeros acordes de "Stargazers", el album anuncia todo lo que vendrá: todo un despliegue de buen metal y arreglos pseudo orquestales, en un balance, a mi gusto, no alcanzado por ningún otro grupo de metal hasta el momento. Los ritmos rápidos de la batería (incluído el infaltable doble bombo), las guitarras distorsionadas y el bajo (que por primera vez tuvo un ejecutante propio en la banda), estaban ahí, tan presente como los teclados y las voces líricas. Devil and the Deep Dark Ocean, Sacrament of Wilderness, Moondance... las buenas canciones se suceden unas a otras y el disco se convierte en algo que uno quiere escuchar una y otra vez. Como decía en un principio, Nightwish se encontró con su sonido, con su firma, y comenzó a despertar realmente como banda.

El tercer disco fue la cereza del pastel. Si en "Oceanborn" Nightwish había descubierto su sonido y lo había explotado adecuadamente, en "Wishmaster", publicado en 2000, llevó ese sonido a un nivel aún más alto. Lo que se había creado recibió ahora un perfeccionamiento y la banda parecía nadar en su propia tinta. Para mí, fue el mejor trabajo de los finlandeses, pues continuaron con la fórmula ya descubierta, pero aplicándola en canciones aún más fluídas y coherentes donde, una vez más, las voces líricas y los teclados sinfónicos se amalgamaban perfectamente con las guitarras eléctricas y la batería. No hay fallas. Ritmos saltarines y eufóricos, fraseos fluidos y hermosos pasajes épicos, contundencia... nada le hace falta. "She's my Sin", "The Kinslayer", "Wanderlust"... son verdaderos clásicos del metal sinfónico o neoclásico o como se le quiera llamar. Ni hablar de la inolvidable "Wishmaster", que no por nada le da nombre al disco.

Ahora, luego de la alabanza y la chupada de medias, comienza la caída. "Century Child" fue el comienzo del fin para Nightwish. Si bien es cierto que se trata de un disco bien trabajado, contundente y muy elaborado, la susodicha fórmula comenzó a agotarse. Las canciones se vuelven lentas y monótonas. Del todo se pierden aquellos pasajes rápidos, casi caóticos, que hacían de Nightwish una banda divertidísima de escuchar, con un sonido refrescante y renovado. En mi opinión, el principal problema es que la banda comenzó a abusar del elemento sinfónico-orquestal y dejó un poco de lado la escencia metalera que había permanecido intacta en sus anteriores trabajos.

La única canción del "Century..." que mantiene la escencia original es "The End of All Hope", que sí ofrece un gran peso y variedad de ritmos. Aquí Emppu Vourinen, guitarrista, vuelve a agraciar el ensamble con sus pasajes agudos y hasta con un solo. Sin embargo, otros temas como "Dead to the World" y "The Phantom of the Opera", aunque son buenos temas, parecen fabricados ya bajo otra óptica. En primer lugar, comienza a aflorar Marco Hietala, nuevo bajista. en cuya voz la banda, a partir de entonces, depositó gran confianza. Para mi criterio, fue un error, y no porque Marco cante mal, en realidad que posee una voz muy interesante, pero no para una banda como Nightwish. Sus chillidos y gritos solo nos hacen desear que Tarja comience a cantar de nuevo. Estas canciones poseen buena velocidad y entretienen, pero están compuestas siguiendo modelos mucho más simples de coro-estribillo-coro, que las vuelven repetitivas y terriblemente predecibles.

Pues bien, si el "Century Child" comenzó a anunciar un cambio en el sonido de Nigthwish, el "Once" significó su fin como una buena banda. El metal ya no parece el género donde enmarcar a nuestros amigos. Yo optaría más bien por el pop rock, y si quieren, con influencias góticas. Las canciones son planas, sencillas, con coros pegajosos y casi bailables. Si bien el grupo recuperó algo de la precensia de las guitarras y la escencia metalera, esta parece adecuada a simpatizar a un público joven, que no quiere internarse mucho en el mundo de la música extrama. La voz de Tarja se utilizó de una manera mucho menos lírica y la de Marco obtuvo más precensia aún que en el "Century...". Una canción como "Nemo" (que me encanta, lo aclaro) parece prefabricada, como hecha para agradar, para que se escuche y se diga "Ay que linda canción".

No me deja mentir, en cuanto a la simplificación del sonido de la banda, que este disco fue el pegue comercial de Nightwish. Aparecieron en Mtv, en Vm Latino, en Conexión Tv... en montones de emisoras de radio... de pronto todo el mundo, metalero o no, conocía y gustaba de Nightwish. Se convirtieron en un segundo Evanescense... lo cual ya es decir mucho de su decadencia.

Pues bien, luego del "Once" ocurrió el suceso que más me interesa comentar (sí, todo lo anterior fue introducción, jaja). Aparece el disco en vivo "End of an Era" y se comunica la expulsión de Tarja Turunen de la banda. ¿Cómo? Pues sí, Nigthwish prescindía de su símbolo, de su "front-woman", pero no se resignaba. Los miembros restantes afirmaban pretender seguir adelante y encontrar una nueva cantante. Mucho tiempo después, ya olvidé cuánto la verdad, pero fueron como dos años, aparece la noticia: Nightwish tiene nueva cantante, su nombre es Anette Olzon... ok, nadie sabía quién era, pero la espectativa era enorme. Se publican algunos demos para que los seguidores conociéramos un poco la voz de Anette, pero estos no eran suficientes. Hacía falta el nuevo disco... y este por fin llegó... ¡Pero por el diablo, qué era aquello! Nada qué ver... el grupo volvió a sumirse en sus barroquismos del "Century..." pero ahora mucho peor, pues tenían en frente a una cantante de pop. Eso es Anette, al menos comparada con su predecesora. Era risible que Nigthwish pretendiera sustituir a una soprano como Tarja con ella, pero así era. Las causas pronto fueron esclarecidas: Según Tuomas, la banda buscaba alcanzar mucho más público, lo cual no era posible con una voz tan compleja y seria como la de Tarja. En seis palabras: Nightwish se vendió y lo reconoció.

Dark Passion Play es como un revoltijo del "Century..." y el "Once". Mientras una canción (digamos... "The Poet and the Pendulum") resulta intricada, densa, larguísima (y no es cuento, dura casi catorce minutos), otra (digamos, "Bye, bye Beautiful") es pegajosa, simple, de viaje hecha para encantar al escucha desde el primer momento. Incluso, el album incluye una canción practicamente clonada de una del Once. Hablo de "Amaranth", que a nivel estructural es idéntica a "Nemo": entrada de piano, versos con ritmo marcado, coro pegajosísimo (así como para que todas las quinceañeras que se creen metaleras se lo aprendan), solito y final épico, orquesta incluída.

Pues sí, ya se habrán dado cuenta de que el disco me decepcionó gravemente, pero el caso no es ese. El caso es que, sinceramente, el cambio radical, aunque aún paulatino, del sonido de Nigthwish, se me hizo, y se me sigue haciendo, terriblemente sospechoso. Me baso en las siguientes consideraciones. A partir del "Century..." el grupo comienza una campaña de suavización de su música. Tocan más sencillo, sin complicarse y exigiendo cada vez menos la voz de Tarja. Luego, tras el éxito inédito del "Once" y la gira correspondiente, tiran el concierto "End of an Era" y echan a Tarja... ¿No resulta sospechoso que titularan de esa manera el concierto?

Ahora, tiempo después, me puse a ver unos videos de Anette cantando canciones viejas de Nightwish y descubro que, al menos por el material que hay grabado, la mujer solo se manda con "Nemo", "Wish I had an Angel" y demás canciones del Once. Su voz calza muy bien en estas piezas... lo cual es comprensible, recordando que ya en ese disco Tarja trabajó como a media máquina. Que yo sepa, o que esté documentado, Anette nunca ha cantado The Kinslayer o Beauty and the Beast. Todo parece indicar que el Once fue un disco con el que Nigthwish solo fue preparando el terreno para la venida de la próxima cantante, cuyas características ya tenían muy bien definidas. No querían otra soprano, sino una cantante más "accesible", que pudiera cantar algunas de las canciones del Once, como para no dejar de lado sus "hits" más recordados, los que les dieron la fama, y que introdujera un cambio radical con su actuación en el nuevo disco.

Por otro lado, tras su salida de la banda, Tarja se manda solita y tira un disco cuyo primer sencillo tiene un título harto sospechoso también: "I Walk Alone"... yo voy sola... ok, claro, porque ya se fue de Nightwish... quienes tiran una pieza titulada "Bye, bye beautiful"... ¿Un duelo con títulos de piezas en lugar de balas? Parece, pero lo peor es que este asunto podría perfectamente haber sido planeado. Es inegable que tanto para Nightwish como para Tarja, el corte de relaciones fue provechoso. Por un lado, Nightwish se abrió a un mercado mucho mayor. Muchos de sus seguidores les siguieron siendo fieles, y otros muchos se sumaron a la lista atraídos por el cambio. Por otro lado, Tarja se llevó a quienes le fueron incondicionales desde un principio y la defenderán por siempre.

¿Qué quiero decir con todo esto? Pues, que la verdad, yo no me trago tan fácilmente el cuento ese de que Tarja ya era muy concha con sus compañeros de grupo y que por eso mejor la echaron... me parece que pudo tratarse de un procedimiento intencional por ambas partes, en pro de aumentar las ganancias y la fama. Procedimiento que se trajo abajo uno de los más interesantes fenómenos que el metal dio a finales de los noventa y principios del nuevo milenio. Lástima, será seguir escuchando aquellas tres joyas que Nightwish produjo cuando lo que les interesaba era realmente hacer música.

Si ofendo a seguidores del nuevo Nightwish o de Anette, me disculpo, simplemente expreso mi opinión. Y además, aclaro que de música no sé absolutamente nada, así que cualquier mal uso de un término o sandez dicha, la disculpan. Insisto, solo expreso lo que pienso de la mejor manera posible.

14 comentarios:

Karla dijo...

ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO CON TODAS Y CADA UNA DE LAS PALABRAS Y COMENTARIOS EXPRESADOS.

Carlos Felipe dijo...

jajaja que video no habia visto un analisis asi del caso nightwish como quien dice en unos años los veremos listos para la reunion lo que les traera más fama aun, igual no me quejo el grupo me gusta y seria bueno que volvieran asi fuera producto de esta "conspiración", por ahora con anette apestan

juanfilo dijo...

Bueno de todo lo puesto este me llamo la atención. Tengo el High Hopes, por un asunto de curiosidad. Si bien no es mi banda favorita no he seguido la linea de su nueva cantante. Pero este caso considero que puede ser como los Beatles sin Lenon y Lenon sin los Beatles. Hacen cosas interesantes pero nunca volveran a la fama.

Manux dijo...

Ghea Gijsbergen es la unica que a mi parecer hubiera sido una gran sustituta de Tarja.
no concuerdo en ciertas cosas respecto a lo que mensionas de Tarja, pero respeto tu opinion, Ella demostro la capacidad de transformar su potente voz, agresiva, poderosa a una voz tierna y dulce, como por ejemplo nemo, es muy dificil creer que esa cancion solo fue hecha para suavisar a la banda, ello hicieron magia, una gran obra cerca de la perfeccion, jamas dije por ejemplo "que linda cancion" dije: " es un tema sagrado, puro, limpio, es serenidad" un canto de angeles.

J.P. Morales dijo...

Manux: a veces no sé si la gente lee lo que le respondo en entradas viejas, pero lo hago por respeto y esperando que alguien lo vea, jeje.

Pues mirá, en mi caso yo juzgo la música por mucho más que solo lo que me hace sentir. Digamos, por ejemplo: yo desprecio profundamente a Metallica a partir del disco negro, pero Hero of the day, del Load, es una canción que me encanta porque me remite a emociones muy personales. Siento una gran empatía hacia la letra también, pero a pesar de esos aspectos subjetivos, objetivamente la canción me parece fatal, total y completamente ajena a los grandes primeros cuatro discos de Metallica. Con Nemo me pasa igual, de hecho. La orquestación al final me hace llorar siempre que la escucho, ajita emociones muy fuertes en mi interior, pero eso no es lo único que hace grande a una canión. La instrumentación de la banda propiamente (la orquesta es otra cosa) me parece demasiado sencilla en comparación con los primeros trabajos de Nightwish y de hecho ese es mi parecer con todo el Once. Tampoco soy una autoridad musical, solo soy un bajista con siete años de tocar en una banda, que conoce algunos tejes y manejes del asunto de la composición y el trabajo de grupo. Por eso me animo a opinar. Y como vos dijiste, se respeta la opinión. De hecho, ni debiste decirlo, tu comentario fue muy valioso y preciso: se debaten las ideas, simplemente. Muchas gracias por pasar, bienvenido a la esfera.

Diego Pérez Damasco dijo...

Bastante interesante el análisis, bastante conspirativo, pero con mucho sentido!

Me gustaría saber tu opinión sobre el trabajo de Tarja como solista.

alfragok dijo...

Las unicas que deberian o podrian sustituir a tarja serian gea gijsbertsen o simone simons...
Desgraciadamente sin tarja y con la popera que esta ahora nightwish es una banda mas que se puede decir que se dedica a desperdiciar talento y todo por culpa de no tener la capacidad para conservar su genero. Ya ahora no son nada.

Edwin Corea dijo...

Muy interesante la teoría conspirativa. Nunca se me ocurrió pensar algo así, pero ahora que ud lo menciona, cobra más sentido el que la gente de NW y Tuomas en especial le ceda derechos (pagando por supuesto) a Tarja para interpretar casi todas las canciones de su época en NW en sus conciertos en solitario. Es diferente a por ejemplo Heaven and Hell, que solo podía interpretar las canciones de Sabbath de los albums de la época de Dio. Ojalá no sea así, porque me sentiría manipulado...

Ger Bass Cover dijo...

Que Tuomas haya compuesto Once ya pensando en una próxima nueva cantante puede ser, pero que las lágrimas de Tarja luego de su expulsión hayan sido falsas y todo estaba pactado por dios!!! de ninguna manera, más transparente que esa mujer no hay!!!

Leito Arroz dijo...

La verdad que estoy de acuerdo en CASI todo.
No se puede decir que Wishmaster fue el mejor disco de Nightwish. Para mí, en una humilde opinión, fue Oceanborn. Bien se dijo que fue el album que les dio identidad.
En segundo lugar, Once no es un mal disco. Es el segundo mejor de la banda.
No se puede decir que tiene pedazos bailables solo por haber escuchado Wish I Had An Angel...
Y los demás temas? Tampoco afirmar que se convirtió en un segundo Evanescence...
Si es cierto que se abusan de los elementos orquestales, pero no deja de ser un buen disco metalero.
Canciones como Dead Gardens, Romanticide, Planet Hell y demás lo afirman.
En verdad que Nightwish tendría que haberse quedado con el Power metal pseudo orquestal, pero Once no deja de ser un discazo.
Y como dije, Wishmaster no es el mejor disco de la banda. No digo que sea malo, pero tiene un sonido demasiado chillón, crudo... Salvo las canciones Wishmaster, Wanderlust, y She is my sin, el resto del album entra en la categoría de "bueno a regular".
Y Angels Fall First, por ser bastante folk, es excelente.

Leito Arroz dijo...

Reflexionando mejor y prestando más atención veo que cometiste graves errores.
Anette jamás cantó bien ni un simple tema de Nightwish. Obviamente si alguna vez llegó a brillar, fue porque acomodaron los temas en tonalidades que esa mujer falta de talento pudiera alcanzar. Y no la agredo porque le sacó el lugar o la eligieron cuando se fue Tarja, la agredo porque de verdad canta mal. Y si la hubiese escuchado en Evanescence (banda que no me gusta) en lugar de Amy Lee, la hubiese detestado igual.
Segundo. Si en Once o en Century Child Tarja usa menos su estilo lírico, creo que fue porque no querían saturar al oyente con una voz sumamente desesperante tras 40 minutos de duración. Con esto no quiero decir que no me guste la voz o el estilo de Tarja, todo lo contrario, estoy enamorado de esa mujer y de su voz.
Pero convengamos que escuchar más de una hora de lo mismo, con tres discos atrás de la misma calidad, aburre.
Ni siquiera el más fanático de cualquier banda podría estar dos horas matandose con lo mismo.

Ahora bien, es verdad que los arreglos de Nemo son básicos y pegadizos, me ha pasado a ver nenas creyéndose metaleras por saberse un tema de Nightwish... cosa que murió cuando cambié la música y les puse Oceanborn. En fin, no viene al caso.
Y también es verdad que Dark Passion Play la cagó del todo. En eso no te contradigo para nada.
Pero creo que estás golpeando duro al recuerdo de una banda hermosa solo porque estás decepcionado, y eso no está bien.

Cito: "Si ofendo a seguidores del nuevo Nightwish o de Anette, me disculpo, simplemente expreso mi opinión."
No estás ofendiendo a los seguidores del nuevo Nightwish, estás ofendiendo a los seguidores y fieles del viejo Nightwish, que es mucho peor.
Repasa los discos Century Child y Once, no esperando encontrarte con una banda al estilo Rhapsody of fire o Sonata Arctica, y te vas a dar cuenta de que Nightwish siguió siendo la mejor banda de Finlandia, por lo menos hasta esas epocas.

Y volviendo un poco más al tema Nemo: Date cuenta de que si a ti, a otra persona, a mí y a muchísima gente más les hace sentir la piel de gallina, es porque justamente, estás escuchando algo tremendamente maravilloso, digno de admiración.
Por más que se parezca a Amaranth, ¿me vas a decir que esa cancioncilla del disco con Anette te produce lo mismo que Nemo? Por favor...
Si La instrumentación es sencilla es porque hay todo un entre en cada canción, de más decir que el trabajo orquestal es demasiado potente y magnífico como para complicarlo más con la banda en sí. Ojo, no es mala idea, pero ¿para qué matarse? Ya estaban super reconocidos mundialmente. Más hubiera sido pretencioso y todos los críticos hubieran defenestrado el album.
Y lo del asunto de la conspiración:
Estamos hablando de música, no de teatro. Tarja lloró en publico! Eso no lo hace cualquiera que sabe que lo van a echar de una banda...

No desmerezco tu opinión, tampoco creo que la mía sea mejor que la tuya, pero hay cosas que hay que pensar antes de decirlas, nada más.

Un saludo y mis más sinceros respetos.

Viko Navarro dijo...

Hola despues de casi 5 años del post di con usted y me parece bastante acertado:

Todos hemos visto el video donde Tarja llora desconsolada frente al publico cuando le mencionan sobre Nightwish (y yo lloré con ella). La fama exige sacrificios que no todos estamos dispuestos a lograr, no asi como Thoumas lo plantea. Ademas Tarja siendo la Diva que es (no de manera despectiva al contrario el respeto es algo que se gana y ella vaya que se lo ha ganado) no cambiaria su estilo solo para captar mas publico. Talves se pactó darse tiempo, crear proyectos por separado para ver qué pasaba, pero no de que hablaran pestes de ella (porque vaya que se vieron bien mal) Aun cuando estuviera o no de acuerdo le duele recordarlo.

Ahora que transcurrieron los años resulta que Tarja se "pelea" con Mike Terrana y Thoumas saca a Anette por la puerta de atras (esa pobre no la digiere ni Dios :/) y qué casualidad que eligeran a Floor Jansen como sustituta y que esta si alcanza notas de Tarja y que de vez en cuando se aviente una que otra cancion con ella :) el tiempo te dara la razón.

Excelente blog!! Saludos desde Monterrey Mexico :)

Elvio Martina dijo...

Totalmente deacuerdo,solo que tarja no lo tenia planeado.
Si bien influenciada por cabulli,ya no estaba amalgamada
Con el grupo.
Una pena todo,tarja en solitario suena bien y transfiere
Toda su power,pero nunca sra lo que era con NW

Alma de Luna dijo...

Si, lo que sea... Pero que ortografía tan horrible.