martes, 2 de febrero de 2010

El analfabeta político (o votemos el 7 de febrero)



"El peor analfabeto es el analfabeto político. No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pan, de la harina,  del vestido, del zapato y de los remedios dependen de decisiones políticas. El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política. No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales".
Bertolt Brecht


No seamos analfabetas políticos, vayamos a votar. Todo el mundo tiene boca  (y culo) para cagarse después en la administración de turno, pero no el valor para ejercer el voto y asumir la responsabilidad cívica que este hecho representa. No nos refugiemos en excusas como "es que no hay por quien" o "yo no creo en la democracia". Hay muchos excépticos, ácratas, desengañados, anarquistas y demás, pero solo de palabra. No se ven revoluciones ni propuestas alternas. El que se opone al régimen no busca salidas, sino que sigue inmerso en él, supuestamente contradiciéndolo y negándolo, pero sin tomar acción, como jactándose de que es muy de izquierda.

Aquí no se practica la verdadera democracia, es un hecho. Se ha impuesto un régimen con el único objetivo de beneficiar a unos pocos, enriquecer más al que ya es rico y mantener una versión oficial no tan catastrófica, apoyada principalmente en la comparación con los demás países del área. Con el cuentito de que no estamos tan mal como los vecinos nos dejan en un grave estancamiento económico, social y cultural. Ser "los menos malos" no es necesariamente ser buenos, ya lo sabemos.

Pero Abstenerse de votar es contribuir al estancamiento. La escasez de votantes disminuirá a la larga las nuevas propuestas electorales, puesto que la principal motivación para alguien con intenciones de cambio es la posiblidad de resultar electo. Durante mucho tiempo vimos partidos minoritarios condenados al fracaso ante el dominio vipartidista del PLN y el PUSC, pero el PAC hace cuatro años demostró que sí era  posible que una nueva opción luchara por la presidencia, y aquí estamos ahora, con tres partidos disputándola (claro que el Movimiento Libertario es más una amenaza que una esperanza, pero si ellos pudieron meterse en la contienda cualquiera puede).

No importa por quién, pero votemos. Eso sí, tampoco basemos nuestra decisión en liviandades como que tal o cual ya no tiene chance. Si creemos en alguien démosle nuestra adhesión, es mejor ser fiel a las propias creencias que apoyar a alguien que no nos simpatiza del todo solo porque tiene más posiblidades, como si se tratara de una apuesta. Tampoco creamos en las encuestas oficiales y comerciales. En la UCR se han realizado encuestas que desmienten fuertemente las de Cid Gallup, Unimer, Borge y asociados, etc (para ver algunas, entrar aquí y aquí).

En fin, jale a votar y votemos bien, informados, no seamos analfabetas políticos ni nos caguemos después en lo macheteado cuando ni siquiera agarramos el machete.